Hay personas que coleccionan perfumes.

Otras coleccionan libros.

Algunas llenan su casa de recuerdos de viaje.

Yo creo que, sin darme cuenta, terminé coleccionando buenas ideas.

Con el paso de los años descubrí que muchas de las cosas que más disfrutaba recomendar no cabían en la descripción de un producto.

¿Cómo explicas que un perfume puede recordarte una ciudad?

¿O que un café puede convertirse en el mejor recuerdo de una conversación?

¿Cómo cuentas que una bolsa dejó de ser solo una bolsa porque fue la compañera de un viaje inolvidable? o como explicas que un día llevaste una tienda a ser mercadolíder en mercado libre y que uno de los años mas complejos, en medio de temas fuertes, cierres y una pandemia en medio del caos me llevaría a tener ventas que jamás había pensado.

Las cosas tienen historias...los lugares también. Y las personas... mucho más.

Fue entonces cuando entendí que necesitaba un espacio donde las recomendaciones no terminaran en una ficha técnica, sino que comenzaran con una historia.

Porque los productos se compran.
Las experiencias se viven.
Y las buenas historias... esas se quedan con nosotros.

 

Hasta el próximo café.

Be 💙